Tipos de incentivos laborales

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Plantearse establecer un plan de incentivos para los empleados es un paso muy importante en la empresa que intenta mantener o mejorar sus niveles de productividad empresarial al mismo tiempo que busca motivar y reconocer el esfuerzo de los trabajadores.

Incentivar el cumplimiento de los objetivos planteados es necesario como un plus que ayuda a ampliar la implicación en la empresa. Pero no todo hay que incentivarlo de la misma manera, es importante detectar que tipo de incentivos necesitan nuestros trabajadores para mejorar su rendimiento y la productividad. ¿Conoces qué tipos de incentivos puedes aplicar en tu empresa?

Cuando hablamos de incentivos no siempre nos estamos refiriendo a incentivos económicos o recompensas dinerarias, suelen tener un efecto inmediato en el trabajador y se pueden ofrecer de diferentes formas, también podemos implantar un modelo de incentivos en especie, los cuáles no suponen una retribución directa para el trabajador si bien tienen un coste económico para la empresa. No nos olvidemos de los incentivos no salariales, estos aportan motivación o generan bienestar personal o grupal.

Incentivos económicos

  1. Aumento de salario. Este incentivo genera un impacto directo que se diluye en el tiempo al considerarse parte de la retribución por su contrato.
  2. Retribuciones por objetivos. Mejoran el rendimiento de los empleados siempre que estos sean conseguibles y escalables. La retribución por objetivos puede ser individual o al equipo.
  3. Bonificaciones puntuales. Por ejemplo cuando estamos realizando un proceso de selección y un empleado nos facilita el contactar con un profesional de calidad para cubrir el puesto que estamos intentado cubrir. En estos casos suele existir un doble beneficio para la empresa, reducir el coste del proceso de selección y tener a dos empleados contentos.
  4. Planes de financiación. En ocasiones los empleados necesitan acceder a préstamos personales, facilitarles que este acceso sea a través de la empresa con tipos reducidos de interés, supone un beneficio para ambas partes, por un lado, facilidad de acceso al crédito para el empleado y con un bajo coste del endeudamiento, y para la empresa aumenta la fidelidad del trabajador.
  5. Primas anuales. Es un modelo de retribución por objetivos que no se percibe de forma continuada en el tiempo, por lo que el impacto es alto cuando se recibe pero su percepción de existencia a lo largo del año es baja, salvo que se produzca una comunicación constante de su existencia y aporte una cantidad considerable.
  6. Bonos de compensación. Si bien no hay una percepción económica directa para el trabajador, sí perciben una serie de productos o servicios que el trabajador necesita y su acceso a ellos le supone un coste y por lo tanto una reducción de su renta. Algunos ejemplos de estos bonos de compensación son:
    • Seguro médico
    • Coche de empresa con los gastos incluidos
    • Ayudas a la vivienda
    • Bonos de descuento en productos de la empresa
    • Bonos de descuento en empresas afiliadas
    • Bonos de guardería
    • Bonos de gimnasio u otras actividades
    • Planes de pensión

Incentivos en especie

  1. Actividades en grupo. Son planes de ocio y tiempo libre fuera del horario laboral sin ser necesario la obligatoriedad de la asistencia. Se recomienda que estas actividades sean propuestas por el equipo.
  2. Regalos. Recompensar el esfuerzo con regalos en momentos puntuales puede ser una buena forma de incentivar a las personas. Intenta encontrar el regalo adecuado para cada empleado y generarás una sensación de filiación mayor que con otras acciones.
  3. Acceso a formación no obligatoria. En ocasiones los empleados desean acceder a formación y no pueden realizarla por dificultades económicas o por necesidad de disponer de tiempo en horario de trabajo para realizar esta formación que no es obligatoria para el desempeño de sus funciones. Esta formación debe ser elegida por los empleados y no por la empresa.
  4. Servicios dentro de la oficina. Ofréceles sesiones de masaje o similar dentro del entorno de trabajo sin la necesidad de salir de su puesto.
  5. Días libres. Este incentivo puede ser válido aplicarlo en días como cumpleaños o similar. No supone un gasto directo para la empresa siempre que se realice una planificación adecuada, en caso de existir la necesidad de cubrir el puesto de trabajo, sí que supondrá un coste.
  6. Viajes. Te permitirá mezclar trabajo con placer.

Incentivos no salariales

  1. Jornada flexible.
  2. Felicitaciones públicas y/o privadas.
  3. Pedir consejo demostrándoles que valoramos sus opiniones y conocimientos.
  4. Destacar al empleado/a del mes.
  5. Zonas de ocio en el entorno de trabajo con instrumentos lúdicos.